La innestabilidad anímica del oficialismo va ganando espacio en los medios.
Dice la revista Noticias de la semana que están paranoicos, y el Gobierno en alerta máxima. Que ven traiciones en cualquier desacuerdo y exigen obsecuencia, producen escaramuzas con Bullrich, llevarib al exilio del biógrafo oficial, Nicolás Márquez, y otros históricos. Refuerza el chaleco antibalas y es instalan un sistema antidrones en Olivos.Sostiene la revista que sus amigos lo tienen claro. Para conservar la relación con Javier Milei hay una condición indispensable: no contradecirlo nunca. Él pide lealtad, aunque lo que exige en realidad es obsecuencia. En el camino quedaron ya varios que le plantearon desacuerdos, muchas veces mínimos, y fueron a parar a la hoguera. Para el Presidente no hay grises: o están de acuerdo con él en absolutamente todo, o son traidores. En el medio, nada.
Así es como día a día se produce una sangría que lo deja al Presidente cada día más solo, codo a codo con su hermana y sosteniendo -a costa de imagen y aliados- al jefe de Gabinete Manuel Adorni.
Los medios de prensa más tradicionales se vienen ocupando cada día con más intensidad sobre el estado anímico y mental del presidente. Con todo respeto.
Al poco tiempo de la asunción del "patitas-de-cerdo" al sillón de Balcarce [así bautizado por il gatto calabrese], el susodicho orate empezó a tener mayor trascendencia toda vez que era nada más y nada menos que le señor presidente de la nación.
ResponderBorrarSus disparates, insultos, aberraciones, escupitajos, etc., fue ganando más audiencia, toda vez que se trataba del primer mandatario.
En un programa televisivo, NO OPOSITOR, entrevistaron a un psiquiatra y psicoanalista y le preguntaban sobre la salud mental de milei.
El profesional, muy prudente por razones obvias pero sin escaparte la cola a la jeringa, en un momento dijo ". . . que no había ninguna patología que justificara que un paciente viviera permanentemente en estado de delirio violento,
Ergo el señor presidente está endemoniado.