El primer mes del año tuvo un resultado negativo para el bolsillo de los argentinos. Confirmada la aceleración inflacionaria (2,9% en enero, según el Indec; 3,1% en la ciudad de Buenos Aires), que impactó negativamente en el poder adquisitivo de los trabajadores y jubilados también le pusieron números a la baja en el consumo masivo, que se contrajo 1,1% interanual en enero.
Según un informe de la consultora Scentia, es el cuarto mes consecutivo en baja. La caída fue más fuerte en supermercados y autoservicios. En supermercados de cadena las ventas bajaron 3,3% y en autoservicios 4,2%. También retrocedieron farmacias 2% y mayoristas 0,8%. En cambio crecieron las compras online 33% y en kioscos 2,7%.
Las principales categorías afectadas incluyen bebidas sin alcohol, limpieza de ropa y hogar, y productos de higiene personal, con caídas significativas en estos rubros.
Según un informe de la consultora Scentia, es el cuarto mes consecutivo en baja. La caída fue más fuerte en supermercados y autoservicios. En supermercados de cadena las ventas bajaron 3,3% y en autoservicios 4,2%. También retrocedieron farmacias 2% y mayoristas 0,8%. En cambio crecieron las compras online 33% y en kioscos 2,7%.
Las principales categorías afectadas incluyen bebidas sin alcohol, limpieza de ropa y hogar, y productos de higiene personal, con caídas significativas en estos rubros.
Esta tendencia se ha observado en varios canales, con supermercados que retrocedieron un 3,3% y autoservicios independientes que disminuyeron un 4,2%.
No se parece en nada a la V pronosticada.
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