La deuda pública volvió a marcar un récord y superó los 483.830 millones de dólares a marzo de 2026, lo que implica un incremento cercano al 30 por ciento desde diciembre de 2023, pese al discurso oficial que insiste en que la deuda no creció. De acuerdo con el balance cambiario del Banco Central, durante esta gestión se registró un ingreso significativo de dólares por deuda externa que no se tradujo en acumulación de reservas ni en fortalecimiento de la economía real.
El economista Martín Burgos, director de la consultora Lado B, señala que el eje del problema está en el destino de esos fondos, que lejos de apuntalar la economía terminan alimentando la salida de divisas. "El Gobierno afirma que no tomó deuda, pero los datos muestran que sí hubo ingreso de financiamiento externo, que se utilizó principalmente para cubrir compromisos financieros y fuga de capitales", explica.
De acuerdo con los datos actualizados a marzo de 2026, desde diciembre de 2023 ingresaron 47.000 millones de dólares netos en concepto de deuda externa, incluyendo desembolsos de organismos internacionales, el Fondo Monetario Internacional y préstamos financieros.












