El escándalo del libertario Abdala que se escapó a ver la final y pidió un avión privado para llegar a Nueva York Quedó varado en Fort Lauderdale y le pidió al cónsul de Nueva York que le gestione un vuelo. Indignado, al final combina vuelo corto y auto:
El presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala, no se aguantó la ansiedad y viajó a Estados Unidos para ver la final de la Copa del Mundo a pesar de que las entradas cotizan más de 30 mil dólares en la reventa.
El senador se fue desobedeciendo a Javier y Karina Milei que habían bajado la orden política de que ningún funcionario libertario viajara al torneo para evitar una imagen asociada a los privilegios de la casta, caracterización que parece incluirlos desde el escándalo Adorni, entre otros.
Según pudo saber LPO, el senador entró en desesperación ante la posibilidad de perderse el partido decisivo y protestó con vehemencia en el mostrador.
Fuentes al tanto de la situación revelaron a LPO que el puntano, utilizando su condición de presidente provisional del Senado, se habría comunicado con el consulado argentino en Nueva York para que le consiguieran un avión o lo contactara con empresas de alquiler de vuelos privados. Su intención era llegar a tiempo al estadio de New Jersey.
Mientras esperaba una respuesta, testigos aseguraron que Abdala subió el tono en el mostrador de la aerolínea, para intentar destrabar su situación y conseguir algún lugar en los vuelos que seguían operativos hacia Nueva York.
Ante la falta de disponibilidad de taxis aéreos, Abdala decidió tomar un vuelo de línea a Charlotte-Douglas en Carolina del Norte y de allí, seguir en auto para hacer los 870 kilómetros hasta Nueva York, unas nueve horas manejando. Si tiene suerte, el libertario podría llegar justo para la final Argentina-España.
Abdala es reconocido en el Senado por su afición al fútbol y se lo escuchó jactarse por sus vínculos con la AFA, a pesar de la guerra a cielo abierto de los libertarios con el Chiqui Tapia. De hecho, el senador sigue jugando en la liga veteranos.
El senador se fue desobedeciendo a Javier y Karina Milei que habían bajado la orden política de que ningún funcionario libertario viajara al torneo para evitar una imagen asociada a los privilegios de la casta, caracterización que parece incluirlos desde el escándalo Adorni, entre otros.
Según pudo saber LPO, el senador entró en desesperación ante la posibilidad de perderse el partido decisivo y protestó con vehemencia en el mostrador.
Fuentes al tanto de la situación revelaron a LPO que el puntano, utilizando su condición de presidente provisional del Senado, se habría comunicado con el consulado argentino en Nueva York para que le consiguieran un avión o lo contactara con empresas de alquiler de vuelos privados. Su intención era llegar a tiempo al estadio de New Jersey.
Mientras esperaba una respuesta, testigos aseguraron que Abdala subió el tono en el mostrador de la aerolínea, para intentar destrabar su situación y conseguir algún lugar en los vuelos que seguían operativos hacia Nueva York.
Ante la falta de disponibilidad de taxis aéreos, Abdala decidió tomar un vuelo de línea a Charlotte-Douglas en Carolina del Norte y de allí, seguir en auto para hacer los 870 kilómetros hasta Nueva York, unas nueve horas manejando. Si tiene suerte, el libertario podría llegar justo para la final Argentina-España.
Abdala es reconocido en el Senado por su afición al fútbol y se lo escuchó jactarse por sus vínculos con la AFA, a pesar de la guerra a cielo abierto de los libertarios con el Chiqui Tapia. De hecho, el senador sigue jugando en la liga veteranos.









