sábado, 14 de abril de 2018

aunque no es novedad acusan a feinmann de colaboracionista

Por esos andariveles transcurrió la entrevista que le hizo Eduardo Feinmann en su espacio televisivo. Fue la segunda vez que el ministro se sometió a la inquisitoria (¿?) periodística. La primera, por la mañana, en acotada conferencia de prensa. Ni un solo periodista le preguntó nada de nada, ni a la mañana ni a la tarde-noche, sobre su condición de evasor-blanqueador. En media hora de entrevista, en el caso de Feinmann, ni siquiera la pregunta para salir del paso con elegancia. Algo tipo:
—Ministro, ¿usted se acogió al blanqueo?
—Mire, la ley me impide hablar sobre el secreto fiscal — y mantirulirulá.
Hablemos del periodismo entonces. Ya escribí sobre los vergonzantes silencios de la mañana en el Palacio de Hacienda. ¿Dujovne le puso como condición a Feinmann evadir el tema, ya que de evasión hablamos? El problema sería que, llegado el caso, él y su equipo lo hubiesen aceptado sin chistar. No estamos hablando de una tapita de Noticias. Estamos hablando de haber puesto la lucha contra la evasión en manos de alguien que conoce como pocos el asunto, pero del lado de adentro. Hablamos de “salud republicana”, de “fortaleza y transparencia institucional”, del currículum de quienes asumen la función de garantizarlas. Hablamos de qué cambia “Cambiemos”. ¿Figuritas?
(Edu Zunino le salió al cruce al colaboracionismo de Feinmann).


1 comentario:

tatincito dijo...

El problema no esta en el gobierno, esta en la gente que los votó de buena fe y no esta dispuesta a reaccionar.
La culpa no es del chancho...