miércoles, 18 de noviembre de 2015

la campaña en un billete de dos pesos

El ingenio popular que se renueva. 
Y tal vez una de las preguntas claves. ¿Tan terrible lo que piensan hacer si ganan que no lo pueden explicitar previamente?.
El miedo a decir la verdad. 

2 comentarios:

Tilo dijo...

Ya no entiendo cómo es posible que haya tantos despistados que "crean" que si se efectúa una devaluación para favorecer a exportadores y a quienes tienen dólares amontonados aquí y afuera, si se efectúa una apertura de importaciones que pulverizará (OTRA VEZ) a miles de puestos de trabajo, sus situaciones dependientes de un sueldo, de una jubilación o de la marcha de una pequeña empresa NO VAN A VERSE PERJUDICADAS.

En todos los lugares del mundo en que el neoliberalismo puso el pie, disminuyó la actividad, aumentó el desempleo y la precarización laboral y automáticamente, subieron los índices de pobreza. Jamás producen otra cosa. Después, para controlar las consiguientes protestas de los que "creían", recurren a la REPRESIÓN.

¿Donde está la sorpresa, entonces? ¿En qué confían? ¿En que te peguen un palazo en el bocho y que "no te duela"?
Si Argentina se recuperó del reverendo quilombo en que la dejaron a fines de 2001, NO FUE gracias a la implementación de medidas neoliberales, sino TODO LO CONTRARIO. Fue la intervención del estado y la deconstrucción del nudo gordiano armado durante tantos años, lo que permitió que millones de tipos comunes pudieran volver a respirar, volver a tener alguna esperanza y levantar la cabeza por primera vez en muchísimos años.

Lo que indiscutiblemente Macri y su "mejor equipo en los últimos 50 años" va a llevar a cabo es lo único que el liberalismo sabe hacer. Si alguien necesita que se lo expliquen, entonces pará el bondi que me bajo en la esquina ya que no quiero seguir formando parte de un viaje de retorno al infierno.

Saludos

marcelo ignacio dijo...

La pregunta que hacés se responde sola. Si fuera solamente un poco de esto y un poco de aquello, una pequeña suba de algunos servicios para los mayores consumidores, por ejemplo, no se esforzarían tanto en ocultarlo.

La otra posibilidad es que fueran como Menem, que antes de llegar al gobiernos simplemente no tenía idea de qué iba a hacer. Y después compró la primera fórmula que le ofrecieron, la más beneficiosa para él, ya sabemos cuál. Aún cuando creo que la decisión ya está tomada, existe una pequeña probabilidad de que no sepan qué van a hacer. En cualquier caso, no hay posibilidad alguna de que le compren el programa a Kicillof o a Del Caño, así que igual nos van a cagar de hambre.