Mostrando las entradas con la etiqueta mariano ferreyra. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta mariano ferreyra. Mostrar todas las entradas

martes, 7 de diciembre de 2010

mas que mil palabras



Los gestos y las imágenes son a veces mas elocuentes que las palabras.
A pesar de que no se registran fotos en el servicio oficial de prensa.

Leemos: 

Anoche, pasadas las 19 Cristina de Kirchner recibió en su oficina, en la Casa de Gobierno, a Beatriz Rial, madre de Ferreyra, y a los hermanos del activista asesinado, Ricardo, Pablo y Rocío.  

Más que mil palabras.

domingo, 7 de noviembre de 2010

el primer título en años de la nación que me gusta



Sea por que lo que sea me parace un buen trabajo periodìstico.
Leemos por Hernán Cappiello en lanación.com:

Seis días antes de morir, Néstor Kirchner participó personalmente del operativo en que se involucró el Gobierno para aportar a la Justicia el testigo reservado cuya declaración llevó a las detenciones de gremialistas y barrabravas por el asesinato del militante del Partido Obrero (PO) Mariano Ferreyra.
El ex presidente, después de recibir el dato de un intendente del conurbano, puso en marcha un operativo político-judicial para llevar a los tribunales a l testigo que estuvo el día del crimen en el bando de la Unión Ferroviaria (UF). Kirchner ordenó darle máxima protección, a tal punto que llegó a declarar ante la fiscal Cristina Caamaño acompañado por el ministro de Justicia y Seguridad, Julio Alak, según consta en la causa.
La declaración del testigo permitió identificar y detener a Cristian Favale, acusado de disparar contra Ferreyra, aunque los tiradores son, por lo menos, dos. Ahora, las pruebas en la causa, a las que se incorporó otro testigo de identidad reservada, suman elementos que permitirían avanzar sobre altos dirigentes de la Unión Ferroviaria, el gremio que lidera José Pedraza.
Según pudo reconstruir La Nación tras consultar a cinco fuentes independientes entre sí, vinculadas con la política y la Justicia, el 21 de octubre, al día siguiente del crimen ocurrido en Barracas, un militante justicialista llamó por teléfono, asustado y temiendo por su vida, al intendente del conurbano al que considera su jefe político. Le dijo que sabía el nombre del asesino de Ferreyra, pero que tenía miedo de que lo mataran.

sábado, 23 de octubre de 2010

el segundo de pedraza


Leemos en Tiempo:

Mantenía enlace telefónico durante la emboscada con Juan “Galllego” Fernández, adjunto del gremio ferroviario. El autor de los disparos ya fue identificado y lo buscan junto a dos cómplices en el Conurbano. Se trataría de un barrabrava que usó un revólver 38.
Las fuerzas de seguridad están buscando al autor material del crimen de Mariano Ferreyra, el asesino que mató al militante del Partido Obrero de un tiro en el tórax, quien ya está identificado por la justicia y era buscado en el Conurbano junto a dos cómplices. Se trata de un barrabrava de complexión robusta que, según un testigo directo que declaró en la madrugada del viernes, disparó varias veces con un revólver calibre 38.
Hasta ahora está prófugo.
El supuestos asesino no sólo es un barrabrava, sino que él mismo se encargó de reclutar a otros barras de la zona sur del Conurbano. Según fuentes de la investigación, el autor material del crimen habría recibido instrucciones precisas del dirigente de la Unión Ferroviaria en la línea Roca, Pablo Díaz. “Traete un grupito”, habría sido el pedido que recibió el homicida. El propio Díaz estuvo en Barracas en el momento del crimen.

viernes, 22 de octubre de 2010

juicio y castigo

Nos dicen que la fiscal ya identificó a dos de los agresores de Mariano
Que a partir de la declaración de testigos y las imágenes aportadas por C5N, se identificó a quienes atacaron a los manifestantes del PO.
Y que esta madrugada se presentó un testigo clave. Un representante de los tercerizados se negó a revelar el nombre del que disparó.

Leemos en Tiempo con la firma de Néstor Espósito:

La investigación sobre el asesinato de Mariano Ferreyra logró ayer los primeros avances, pero también tropezó con algunos obstáculos.
Varios testigos identificaron a Daniel González y Roberto Prado, ambos delegados de la Unión Ferroviaria, como los agresores de los militantes del Partido Obrero que manifestaron el miércoles en Avellaneda.
Esta madrugada, la fiscal de la causa recibía en su despacho el testimonio de un testigo clave que profundizaba las pistas sobre los hechos violentos que derivaron en el asesinato del militante del PO.
Según fuentes cercanas a la causa, se trata de un trabajador de la zona sur que presenció los hechos y estaría en condiciones de identificar a los autores del asesinato. El testigo declaró bajo identidad reservada y solicitó ser protegido. Sin embargo, el líder de la Unión Ferroviaria, José Pedraza, no pudo reconocer a nadie de su gremio en las filmaciones que le exhibió la fiscal Cristina Caamaño.
Y un abogado que supuestamente iba a aportar el nombre del agresor se retiró de la fiscalía, revelando vagamente la identidad de un manifestante que dice haber visto a quien disparó. “Están usando la muerte de Mariano. Yo quiero que me digan qué saben, porque tengo que encontrar a los responsables de la muerte”, dijo la fiscal a Tiempo Argentino.
Ayer por la mañana tomó la decisión de apartar a la Policía Federal de la investigación hasta que se aclare si, tal como denuncian los manifestantes atacados, hubo una “zona liberada” para los agresores.
La pericia sobre la bala que mató a Ferreyra será realizada por Gendarmería Nacional, pero demorará entre dos y tres semanas. La fiscal Caamaño lucía anoche agobiada y con la sensación de un enorme trabajo por delante, con la presión de todas las miradas puestas, como nunca antes, sobre su trabajo.
“Estos del gremio ferroviario, ¿para qué lado juegan?”, preguntó ayer la fiscal a sus colaboradores, durante una de las interminables reuniones que sostuvieron por la mañana, según relataron a este diario fuentes cercanas a la investigación.
No contaba con que por la tarde el gremialista José Pedraza llegaría a su despacho, y durante dos horas miraría las imágenes del canal de televisión C5N y las confusas de las cámaras de seguridad de edificios periféricos al escenario de los disturbios. En una explicación que pareció sonar a coartada, Pedraza narró que el día previo a los hechos se comunicó con el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, para anunciarle que, según información que poseía, agrupaciones de izquierda “iban a cortar las vías”.
Y agregó: “Le dije que no íbamos a participar ni a favor ni en contra del corte.” “No reconozco a nadie”, repitió una y otra vez. Hasta que llegó la secuencia en la que apareció el delegado de la Unión Ferroviaria de la ex línea Roca Pablo Díaz. Su participación en la secuencia que va de Avellaneda a Barracas no está en discusión. El propio Díaz la reconoció, pero el rol que le cupo cambia según las miradas: mientras él negó la utilización de armas, el abogado Gustavo Mendieta dijo en la fiscalía que un testigo al que “hay que encontrarlo” aseguró que Díaz “tenía un bolso que abrió y allí estaban las armas”. La vaguedad del relato fue una constante en la fiscalía. De hecho, Mendieta había irrumpido en la escena cuando uno de los trabajadores tercerizados, Diego Cardias, expresó públicamente que tenía identificado al que mató a Ferreyra, incluso lo situó trabajando en los talleres de Mantenimiento de Remedios de Escalada, pero omitió dar su nombre: “El abogado no me lo permite.” El abogado es Mendieta, pero ante la fiscal no sólo no aportó el nombre del asesino sino que refirió que “hay una persona que lo puede identificar pero que no declaró todavía”. Con la cautela del caso, la información habla de “un militante del PO, de nombre Ariel”.
Las imágenes que el canal de noticias C5N le envió a la fiscalía aportan información sobre siete de los organizadores de la emboscada a los trabajadores tercerizados, quienes fueron identificados como Krasacoski, delegado de la UF regional Sur, Alcorce, delegado de la UF de Remedios de Escalada, Roberto Agustín Prado, afiliado a la UF de Remedios de Escalada, Daniel González, otro delegado de la UF, que en la filmación luce un cuello ortopédico, Ricardo Arias, delegado, el operario de la misma regional Cristian Tanquía, y finalmente un congresal del gremio de apellido Amuchástegui, encargado de coches remolcados del taller de Remedios de Escalada y presunto barra brava de Bánfield.
Otro testigo, Lisandro Martínez, aportó una descripción física del tirador: robusto pero no gordo, de cabello corto negro, tez blanca, con una camiseta “celeste con rombitos”, que según otros militantes de izquierda “era la de Racing”. De unos 40 años de edad y mediana altura, siempre según la versión, habría disparado desde unos 30 metros de distancia y parado cerca de un patrullero. “Si lo veo lo reconozco”, estimó. Pero ante la fiscalía no pudo hacerlo, al menos hasta ahora.
A propósito de los patrulleros, el abogado Mendieta –quien estuvo en la marcha− dijo haber visto cómo abrieron paso a los supuestos sindicalistas de la UF y después de que concretaron la agresión, cerraron filas para “proteger la retirada”.
También dijo que otros manifestantes dijeron haber visto a un hijo del subsecretario de Transporte Ferroviario, Antonio Luna. Pero lo situó “entrando a la Comisaría Segunda de la Bonaerense”. Esa seccional queda en Avellaneda, a unas 15 cuadras de donde se registraron los hechos de violencia. No hay visión directa entre ambos puntos.
El sindicalista Pedraza prefirió definir las cosas a su manera: “Esto es un hecho político”, dijo.