-Lo que supo construir paciente e individualmente Sergio Massa, en especial por su paso en el Anses y en un segmento de jubilados.
-Aquellos peronistas, núcleo duro en su momento del menemismo y duhaldismo, que por distintas razones no se sintieron contenidos por el kirchnerismo en estos doce años.
-Aquellos votos del kirchnerismo que se sienten que alguna expectativa no se cumplió.
-Aquellos votos anti K que no se comprenden expresados, con algo de pudor, por la derecha macrista.
-Aquellos de orígen peronista como José Manuel De La Sota y los Rodriguez Saa, con territorio propio, con poca necesidades del poder central, y que se visualizan asímismos como el "cafierismo renovador" post balotaje.
-Los que ya acordaron alguna vez con Mauricio Macri como Felipe Solá y Francisco De Narváez (este último ya se expresó antes del domingo) y que luego se alejaron con algún resentimiento y pases de facturas.
-Aquellos radicales que no acordaron en la Convención de Gualeguaychú ni coinciden en reeditar el radicalismo K.
-Tensiones, desgarros y laberintos. La clave del balotaje.






















