
Ahora que Brasil dice que acudirá a la Organización Mundial del Comercio y pedirá controles para el plan de EE.UU, algo así como que "monitoree" el paquete económico de emergencia de Estados Unidos al que el gobierno del presidente Lula da Silva considera "proteccionista" y perjudicial para sus exportaciones. Es un buen momento.
Un buen momento para recordar que desde siempre los países centrales son proteccionistas cuando necesitan serlo, mal que les pese a nuestros liberales. Cuando sus países necesitan cuidar sus intereses, sus negocios, sus empresas ahí son proteccionistas. Lección que ya deberíamos estar aprendiendo los argentinos y tenerla como verdad cultural ideológica.
Hoy leía a nuestro Ricardo Forster,en "La batalla por la resignificación de las palabras". Ahí señala algo que me dejó pensando: "Tal vez por eso el centro de la contienda actual no sea el económico (la colosal crisis del sistema especulativo-financiero del capitalismo neoliberal habla por sí sola) sino, centralmente, el cultural y político".
Es un buen momento para profundizar ahora que los brasileros, nuestros amigos, están preocupados ante el plan de reactivación lanzado por el presidente Barack Obama y particularmente sobre la iniciativa "Buy American" (Compre Americano), que estimula adquirir bienes e insumos a empresas norteamericanas. Eso es proteccionismo, como suele hacer Brasil cuando lo necesitan sus empresas y su país.
Lo bueno también que la propuesta brasileña que será puesta en consideración de la OMC no se restringe a solo a Estados Unidos, también se recomendará analizar la política de otros países ricos como Francia.
Es un buen momento.


















